Anales de demolición
Cómo había conseguido llegar hasta ese momento no era un secreto, su padre tenía un taller en casa y allí sobraban las herramientas y el tiempo, e incluso los materiales para fabricar "cosas" como esa que estaba usando. ¿Por qué lo estaba haciendo? ese era otro cuento. Don Argemiro Salazar, dueño absoluto del colegio San Agustín, con una seria tendencia homosexual, le había agredido por tercera vez esa misma semana, con ademanes molestos y con la voz levantada: "Eso no es así... compórtese... Venga a firmar el libro de disciplina..." Lo tenía harto y no encontraba más manera de desquitarse que atacando su jepp todo terreno marca Toyota. La primera vez sólo pensó en rayar un poco la pintura, pero no era fácil, así que decidió buscar un solvente de pintura, el llamado "2020" bastaba dejarlo un rato sobre una superficie pintada y se embombaba la pintura. de eso hacía unos 20 días. Salió del colegio con un cartón preparado, a las puertas del colegio le dio l...